Una propiedad con alma, donde la tradición y la modernidad conviven en perfecta armonía
Hay casas que van mucho más allá de ser un lugar donde vivir. Casas que cuentan historias, transmiten emociones y conservan una esencia difícil de encontrar.
Esta extraordinaria propiedad es una de ellas.
Imponentes muros de piedra, vigas de madera y espacios llenos de luz y arte dan forma a una vivienda cautivadora, cálida y absolutamente singular. Sus propietarios han sabido preservar con sensibilidad los elementos arquitectónicos tradicionales, alejándose del estilo rústico convencional para crear un hogar con personalidad propia, donde cada estancia refleja sus pasiones, su sensibilidad artística y su manera de entender la vida.
Un refugio privilegiado en plena naturaleza.
Situada en lo alto de una ladera, sobre una finca de más de 10.000 m², la propiedad disfruta de un entorno de extraordinaria belleza y privacidad. Aquí, el auténtico lujo reside en contemplar el paso de las estaciones, descubrir los colores cambiantes del paisaje y dejarse sorprender por la luz de cada amanecer y cada puesta de sol.
Todo ello sin renunciar a la comodidad de una excelente ubicación, a tan solo cinco minutos del núcleo urbano más cercano y de todos sus servicios, y a diez minutos de maravillosas playas.
La vivienda principal, con más de 400 m² de superficie construida, ofrece espacios amplios, acogedores y llenos de carácter.
En la planta baja encontramos un hall distribuidor, un elegante salón principal y una segunda zona de estar con comedor, presidida por una espectacular biblioteca en altura que se convierte en la auténtica protagonista de la estancia. Desde aquí se accede directamente a la finca. Esta planta dispone también de zona de lavandería, una amplia cocina-office independiente comunicada con una sala de arte y una encantadora estancia tradicional con horno de leña, además de dos dormitorios y dos cuartos de baño completos.
La planta superior alberga un dormitorio, un baño completo y un amplio espacio diáfano, perfecto para convertirse en un cuarto dormitorio, estudio, taller creativo o cualquier otro ambiente que se adapte a las necesidades de sus futuros propietarios.
En la planta baja se encuentran también dos bodegas o espacios de almacenamiento.
El encanto de esta propiedad continúa más allá de la vivienda.
La finca cuenta con una casa de piedra independiente pendiente de rehabilitación, garaje cubierto para dos vehículos, zona de barbacoa y un magnífico hórreo gallego de grandes dimensiones, testimonio de la tradición y el patrimonio arquitectónico de la zona.
El exterior es, sencillamente, excepcional. Un jardín consolidado donde conviven majestuosos árboles centenarios, frutales, un lago, un huerto y pequeños regatos de agua que recorren la finca, creando rincones de una belleza natural difícil de describir.
Un paisaje vivo que cambia con cada estación y que invita a disfrutar de la tranquilidad, la naturaleza y los pequeños placeres cotidianos.
Una propiedad única, llena de autenticidad, belleza y sensibilidad. Un lugar para quienes buscan algo más que una casa: un hogar con historia, carácter y alma.
Un paraje sin igual, donde el tiempo parece transcurrir de otra manera. Contáctenos para más información.
Alturas del edificio
2 plantas
Cert. Energética
En Trámite
Tipo calefacción
Gasóleo Individual
Tipo finca
Ligera Pendiente
Certificación en proceso de tramitación.